La IA ya no solo quiere decirte qué hacer. Quiere entender el contexto, acceder a la información necesaria y ejecutar acciones dentro de los sistemas donde ocurre el trabajo.
Porque el día del lanzamiento no es el final de una transformación tecnológica. Es el momento en que empieza la prueba real. La tecnología cambia. El negocio también.
¿Estamos realmente aprovechando todo lo que ya tenemos? Porque tener un CRM implementado no significa necesariamente estar utilizando todo su potencial.
Una solución puede parecer económica en la propuesta inicial y terminar requiriendo una inversión mucho mayor cuando se consideran todos los elementos necesarios para ponerla en funcionamiento.